Características y cuidados de la manta de sofá 100% lana merino
Manta para sofá o como abrigo extra en la cama.
- Composición: 100% lana de merino.
- Diseño rematado en flecos.
- Medidas: 130x170cm.
- Usos: manta para sofá o para los pies de la cama.
- Color: beige con cuadros en camel y gris. El color puede variar ligeramente respecto a la imagen.
- Marca: Manterol.
- Cuidados: Sigue con atención las instrucciones de lavado y conservación. Recomendaciones: Lavar a baja temperatura y con programa de lana o prendas delicadas. No utilizar secadora. Secar al aire. Conservar el estuche original para guardar la manta de sofá en las temporadas cálidas.
El origen de la lana merino: la fibra natural más fina del mundo
La lana merino proviene de una raza de oveja originaria de España, la oveja merina, que hoy en día se cría principalmente en Australia y Nueva Zelanda. Estas ovejas se han adaptado a climas extremos, lo que hace que su vellón desarrolle unas fibras excepcionalmente finas, rizadas y resistentes.
A diferencia de la lana común, la merino es considerada la fibra natural de lana más fina del mundo, siendo la elección predilecta para prendas de alta calidad y lujo.
Características de la lana merino
La lana merino es famosa por sus propiedades únicas que la hacen ideal para mantas:
- Suavidad superior: Sus fibras, mucho más delgadas que el cabello humano, se doblan fácilmente al contacto con la piel, eliminando el picor asociado a la lana tradicional.
- Regulación de la temperatura: Es una fibra activa que reacciona a los cambios en la temperatura corporal. Te ayuda a mantener el calor sin agobios. Es ligera y suave, como una caricia.
- Transpirable e Hipoalergénica: Absorbe y libera la humedad, manteniendo tu piel seca. Además, su composición la hace naturalmente resistente a los ácaros del polvo.
- Sostenible, duradera y natural: Es una fibra renovable, biodegradable y con una gran resistencia a la formación de bolitas.
Cuidados para que tu manta de lana merino sea eterna
Para mantener la calidad y suavidad de tu manta, sigue estos sencillos consejos:
- Ventilación: La lana merino se limpia a sí misma. La mayoría de las veces, basta con airearla al aire libre para refrescarla.
- Lavado: Si es necesario, opta por el lavado en seco profesional. Si decides lavarla en casa, hazlo a mano con agua fría y un detergente específico para lana, sin retorcerla. Eso sí, si solo tiene una manchita, evita lavarla entera: trata el problema de forma local y sécala al aire.
- Secado: Tiéndela en una superficie plana y a la sombra, nunca uses secadora.
Con el cuidado adecuado, tu manta de lana merino no solo te arropará durante años, sino que se convertirá en una herencia familiar que puede atravesar generaciones.



